sábado, 29 de junio de 2013

Empiezo a creer que no existe, empiezo a creer que te desvaneces, que no eres real, y que sólo escribo palabras repetidas y conocidas sobre alguien incierto y que no existe.
Empiezo a creer que el que puede abrigarme y entenderme al punto de pensar que lo encontré, no existe.

Creí creer que algo llegaría a mi puerta, creí poder contar con un mural de re confortaciones, pero me di cuenta que no existe y no existió, todo se hizo humo hasta aparecer la verdad, la nada, la mentira, la inexistencia. El de nuevo fracaso que te hace repetirte que no existe. Esa persona que se hizo para ti no está, porque no existe, porque no escribo sobre alguien particular, sólo con el corazón abatido de tanta indiferencia, de tanto maltrato y de tanto sin sabor de no encontrar y no querer en alguien algo, 

Sólo no puedo más con esto, con esta soledad tan absurda extrañamente triste y compleja, esta soledad de inconformismo por todo lo que me acontece que no tiene nombre ni descripción, sólo es fastidiosa, repugnante y me quita toda mi dignidad. Una soledad inconforme por todo, por como tratan de humillarte, por como no hay un sólo pelo de respeto hacia ti de lo fue en algún momento algo supuestamente magnifico, pero que ahora me hace sentir algo repulsiva ya que creo que fui un fiasco, que no hay nada bueno de lo que pasó o fue, sólo un mal recuerdo, un mal momento. Debería de irme para siempre y llorar en algún lugar del mundo en el que nadie sepa de estos amargos párrafos, Debería camuflarme y dejar de usar palabras clichés por falta de conocimiento en escritura para describir mi pena. Mi pena no es de amor, mi pena no tiene nombre porque no existe.
Escribo de alguien que no ha nacido en mi vida, no de alguien que se haya ido. Se han ido muchos de los cuales ninguno ha sido, por eso empiezo a creer que no existe.

Sólo vasos rotos en mi pecho han quedado, y eso no me lo he merecido, sólo pedazos rotos me quedan, sin sabor porque hasta perdí mi dignidad en tantos vaivenes de esto que llamé amor pero ahora sé que no lo era, nunca lo fue, nunca y aunque me no me tomó mucho Empiezo a creer que no existe, empiezo a creer que te desvaneces, que no eres real, y que sólo escribo palabras repetidas y conocidas sobre alguien incierto y que no existe.
Empiezo a creer que el que puede abrigarme y entenderme al punto de pensar que lo encontré, no existe.

Creí creer que algo llegaría a mi puerta, creí poder contar con un mural de re confortaciones, pero me di cuenta que no existe y no existió, todo se hizo humo hasta aparecer la verdad, la nada, la mentira, la inexistencia. El de nuevo fracaso que te hace repetirte que no existe. Esa persona que se hizo para ti no está, porque no existe, porque no escribo sobre alguien particular, sólo con el corazón abatido de tanta indiferencia, de tanto maltrato y de tanto sin sabor de no encontrar y no querer en alguien algo, 

Sólo no puedo más con esto, con esta soledad tan absurda extrañamente triste y compleja, esta soledad de inconformismo por todo lo que me acontece que no tiene nombre ni descripción, sólo es fastidiosa, repugnante y me quita toda mi dignidad. Una soledad inconforme por todo, por como tratan de humillarte, por como no hay un sólo pelo de respeto hacia ti de lo fue en algún momento algo supuestamente magnifico, pero que ahora me hace sentir algo repulsiva ya que creo que fui un fiasco, que no hay nada bueno de lo que pasó o fue, sólo un mal recuerdo, un mal momento. Debería de irme para siempre y llorar en algún lugar del mundo en el que nadie sepa de estos amargos párrafos, Debería camuflarme y dejar de usar palabras clichés por falta de conocimiento en escritura para describir mi pena. Mi pena no es de amor, mi pena no tiene nombre porque no existe.
Escribo de alguien que no ha nacido en mi vida, no de alguien que se haya ido. Se han ido muchos de los cuales ninguno ha sido, por eso empiezo a creer que no existe.

Sólo vasos rotos en mi pecho han quedado, y eso no me lo he merecido, sólo pedazos rotos me quedan, sin sabor porque hasta perdí mi dignidad en tantos vaivenes de esto que llamé amor pero ahora sé que no lo era, nunca lo fue, nunca y aunque me no me tomó mucho comprenderlo, me di cuenta que todo fue una farsa de principio a fin, y no me di cuenta sino horas después de la masacre, comprendí que no, que no era amor, que había desperdiciado mil lagrimas en algo que nunca valió la pena de quedarme sin un sólo secreto de todo lo que sentía, nunca valió la pena derramar lagrimas y quedarme sin sentimientos de dolor para mí, no valió la pena exprimirme y decir a hasta no más. No, eso no valió la pena, hagamos de cuenta que no existió pero para que engañarme, eso fui yo, una mentira en toda una gran falsedad de hechos  ¿cómo no me di cuenta antes? ¿¿Cómo??? ¿Por qué tanta ceguera porqué fui tan ciega? me quedé sin nada para mi, hasta mis llantos los día. Creo que si lo encuentro no lo conozco, borró toda mi memoria con su pragmática forma de deshacer todo con el daño causado, se borró no queda ni un recuerdo grato en mi memoria, no existe porque nunca existió, nada fue cierto.

No es un extrañar, no son recuerdos, es el daño causado, las heridas abiertas, que no tienen nombre, sólo dolor, porque no existe.  me di cuenta que todo fue una farsa de principio a fin, y no me di cuenta sino horas después de la masacre, comprendí que no, que no era amor, que había desperdiciado mil lagrimas en algo que nunca valió la pena de quedarme sin un sólo secreto de todo lo que sentía, nunca valió la pena derramar lagrimas y quedarme sin sentimientos de dolor para mí, no valió la pena exprimirme y decir a hasta no más. No, eso no valió la pena, hagamos de cuenta que no existió pero para que engañarme, eso fui yo, una mentira en toda una gran falsedad de hechos  ¿cómo no me di cuenta antes? ¿¿Cómo??? ¿Por qué tanta ceguera porqué fui tan ciega? me quedé sin nada para mi, hasta mis llantos los día. Creo que si lo encuentro no lo conozco, borró toda mi memoria con su pragmática forma de deshacer todo con el daño causado, se borró no queda ni un recuerdo grato en mi memoria, no existe porque nunca existió, nada fue cierto.


No es un extrañar, no son recuerdos, es el daño causado, las heridas abiertas, que no tienen nombre, sólo dolor, porque no existe.